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Subjetividades corporalidades y poder


Este conjunto de 4 clases parte de la convicción de que como analistas escuchamos en gran medida lo que nuestras herramientas teóricas nos permiten. Nuestra constatación clínica nos demuestra que muchos de los conceptos de los que disponemos no nos alcanzan hoy, para alojar a las presentaciones subjetivas y las corporalidades sexuadas que no se ubiquen en las formas heteronormadas de la sexoafectividad. Se necesita hacer adenda y encontrar otras herramientas que nos permitan visibilizar esos fenómenos para darles cabida. Entonces si el psicoanálisis ha puesto foco en lo deseante en tanto falta y en lo pulsional en tanto represión, sojuzgamiento o aceptación, nos urge ahora enriquecer estos deseos y pulsiones, con lo que estos campos del saber nos aportan respecto a las determinaciones que el poder ejerce sobre las sexualidades y corporalidades.
El propósito es incorporar a nuestra teoría de la subjetivación, los aspectos relativos a una teoría del poder, concibiendo que poder y sujeto se van gestando en un entramado sincrónico. El Otro (A), el lenguaje, el inconsciente, los deseos y las pulsiones se constituyen influenciados por esos contextos y poderes. No se trata solo que el lenguaje construye al sujeto, sino que ese lenguaje también forma parte de un entramado de poder que sujecciona y que también genera potencia. De este modo la incorporación de estos aspectos políticos y sociales a la constitución subjetiva, permite ampliar los márgenes conceptuales de la teoría y en consecuencia da posibilidad de un abordaje clínico más fecundo. No se trata de aplicar los conceptos de Género al psicoanálisis, sino de exponer al psicoanálisis a una reformulación crítica, reconociendo y revisando los aspectos hetero-normativos, sexistas y patriarcales de la teoría.
El resultado de estas prestaciones y apropiaciones conceptuales, nos posibilitará concebir a la pulsión, al inconsciente y al deseo, no solo como falta, no solo como represión, sino como producción y
apertura creativa, con posibilidad de generar otras concepciones del deseo y del placer que se alejen de las normativas existentes. Estas otras concepciones entonces, además de despatologizar la diversidad sexo-afectiva, nos ayudarán a problematizar la hetero-normatividad, en tanto causa generadora de padecimientos subjetivos, obturaciones de las potencias creativas etc.
Los invito entonces, al intento de realizar una re-visión y re-formulación crítica y creativa de los conceptos de falo, diferencia sexual, complejo de Edipo, orden simbólico y distintas formas de organizar los lazos sociales del parentesco.