Arminda Aberastury y Telma Reca no son sólo los nombres de las pioneras del psicoanálisis y la psicoterapia infantil en la Argentina. Son también un paradigma del antagonismo que opuso los nombres de Melanie Klein y de Ana Freud, es decir, del psicoanálisis “puro” y de los desvíos “pedagogizantes”. Marcas de nacimiento y del desarrollo del psicoanálisis de niños en Europa y en Inglaterra que, trasladadas a la Argentina, portan a su vez las huellas de la disputa de territorios protagonizada por el psicoanálisis, -acusado por la izquierda de los ’60 de ser un bastión del individualismo burgués- en el ámbito del Hospital y la Universidad. Dicho de otro modo, el psicoanálisis (Arminda Aberastury) y la psicoterapia (Telma Reca) reflejan la Historia Política con mayúscula. ¿Será una mera coincidencia que el extraordinario empuje que consagró al psicoanálisis de niños en la Argentina -a diferencia de Europa y EE.UU.- coincida en el tiempo con el famoso lema peronista “los únicos privilegiados son los niños”?
Psicoanalistas de niños 3. La verdadera historia
Autor: Silvia FendrikEditorial: Letra Viva
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